Cuatro gallinas

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Hay que pensar que estámos en alguna remota región de la pampa argentina, que Beltroni es médico veterinario y que es un día muy caluroso de diciembre, más precisamente un 24. Hay que observar que Beltroni tiene un auto grande, ni viejo ni nuevo, bastante maltrecho por los ajetreos de los caminos rurales. Hay que visualizar a este vehículo desplazándose por una ruta desolada a la hora de siesta, pero hay que ser capaz de ir más profundo. No solo hacia adentro del auto, con el polvo volando por el viento que entra por las ventanillas abiertas, ni detrás de las micro gotas de sudor de su frente, ni al trasfondo de su expresión contrariada, sumergida en el bullicio de la radio encendida que solo él podía descifrar.  Hay que intentar además responder por qué hay cuatro gallinas que viajan con sus picos abiertos en el asiento trasero. ¿Es que su contacto cotidiano con los animales lo había sensibilizado tanto que cualquiera de ellos que caía en su casa se transformaba en su mascota inseparable?

Hay que viajar con él y sus cuatro gallinas, sentarse en el asiento del acompañante y encender ese cigarrillo que él hará que apaguemos por la salud de las aves, ponernos en su piel si fuera posible para entender lo que está pasando. Aún si esto fuera posible, cuando Beltroni empiece a detener la velocidad por el puesto de policía caminera, que primero aparece como un espejismo borroso en la ruta vacía hasta hacerse inminente, habría que ser muy ocurrente para acercarse al menos un poco a la respuesta que Beltroni le dio a los policías, tras ser cuestionado por el transporte irregular de animales de granja. Dicen que lo dijo muy sonriente y pudo seguir viaje.

 

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Comments (2)

  1. Magdalena Rosso

    febrero 20, 2018 at 1:31 pm

    Me encantó este de las 4 gallinas! El dibujo está buenisimo también. Ahora que le dijo Beltroni a los policias?

    • teobaldorosso

      febrero 20, 2018 at 5:55 pm

      Lo sentimos Magda, como un periodista debe proteger a una fuente, un escritor debe proteger a sus personajes.

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