Por su aspecto rústico y ensimismado, podría haberse dicho que acaba de salir de un texto de William Faulkner. Si bien era evidente de que se trataba de hombre mayor, era difícil determinar su edad y aunque las inclemencias de la vida rural se habían[…]
Personajes
Querida Teté Si he vuelto a escribirte es fundamentalmente porque este tema de los audios no me convence, un soliloquio, una conversación asincrónica a medio camino, que intenta acercar lo que irremediablemente es lejano. Salvando las distancias, incluso existe gente que los utiliza aunque vivan[…]
La terminal no había cambiado, apenas un poco los colectivos, con un diseño más contemporáneo, aunque hacían el mismo ruido, tenían el mismo temblequeo y el boleto seguía siendo físico, igual que cuando Beltroni era estudiante universitario y regresaba a pasar un fin de semana[…]
Iba conduciendo camino al trabajo, cuando se me atravesó, en esa sucesión vaga de pensamientos que tenemos cuando manejamos por rutas frecuentes, el raquítico recuerdo de un sueño de la noche anterior. Era niño y estaba en el apartamento de mi abuela, donde había crecido,[…]
Del calor que hacía la tarde parecía alargarse, pero no, eran las personas nomás que buscaban retrasar las cosas que hacer, y fue por eso que el caballo se espantó, con una de esas manchas oscuras que se hacen en los huecos donde entran las[…]
Toqué la puerta y la mujer que me recibió, sin presentarse pero diciendo mi nombre completo en señal de que me esperaban (luego supe que era señal también de que me dejarían esperando por un buen rato), me condujo por un pasillo estrecho hasta una[…]
Beltroni se había hecho una casa en un terreno grande, así que tenía mucho patio, con perros, quinta y hasta gallinas. Primero apareció un cuis macho, a lo pocos días la hembra y luego las primeras crias. Entraron cavando túneles por debajo de la tapia[…]
El primer verano, en las tardes calurosas, cuando era una bebé recién nacida, sus papás comenzaron a llevarla a la piscina a remojarle los piecitos. El verano siguiente, aprendió a flotar casi al mismo tiempo que a caminar, algo que a todos en la familia[…]
Desde el escritorio donde escribía su tesis tenía la panorámica de la esquina. Sentado allí, durante meses vio a un hombre cruzar la calle, al rededor de las ocho de la mañana, y en las tardes cerca de las cinco, siempre con un maletín y[…]
Las instrucciones eran sencillas, había que sentarse de alguna manera confortable, cerrar los ojos, respirar y dejar pasar los pensamientos como pasan los autos por la calle. El tránsito estaba pesado en la ciudad, y más tarde llamaría a su madre por que era viernes[…]
