Yo crecí en un Puntarenas sin mar

PIN

A mi siempre me gustó Puntarenas, desde mi antropología de turista extraterrestre y desde el primer día que fui, a tan sólo una semana de haber llegado a Costa Rica. Cinco años después me sigue gustando igual; despojada, olvidada del tiempo, melancólica, irrepetible. Mucho más que una estrecha y larga franja de tierra entregada al Océano Pacífico.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Es lindo caminar por el Paseo de los Turistas, ver llegar un crucero, el entrar y salir de los ferris o de sus barcos pesqueros. Es lindo ver como el sol se derrite detrás de los cerros bajos de la península desde las azoteas de sus hoteles viejos. Pero lo más lindo es observar cómo vive un pueblo auténtico de costarricenses en de las costas del Pacífico.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Puntarenas me trae buenos recuerdos, recuerdos que yo no tengo de verdad, por ser relativamente joven y definitivamente extranjero; pero que un truco de mi nostalgia los reemplaza inmediatamente por los de mi pueblo, tan lejos de acá, tan lejos de cualquier costa de cualquier océano.

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Porque yo crecí en un Puntarenas sin mar, donde la gente se saluda en la calle y hace las mismas cosas que hacían sus abuelos. Pero debo confesar que me gusta un poco más el Puntarenas de acá, porque siempre me invita a navegar hasta allí donde todas sus islas y sus misterios; hacia las cosas que yo no sé, historias que me cuentan, y que entonces puedo imaginar.

 

Dejá tu comentario